10 años, 10 trayectorias

Gimena García
En el marco de los 10 años de la Auled, presentamos un ciclo de entrevistas que busca poner en valor las trayectorias profesionales de egresados y egresadas de la carrera, así como visibilizar los aportes de la formación en desarrollo a los desafíos actuales.
La iniciativa, titulada “10 años, 10 trayectorias”, propone recoger y difundir experiencias diversas que reflejen los distintos caminos posibles a partir de la formación en la Licenciatura en Desarrollo de la Universidad de la República, en ámbitos como la gestión pública, el sector privado, la academia, la cooperación internacional y el trabajo territorial.
Gimena García
Soy Licenciada en Desarrollo y trabajo en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto desde el año 2010. Actualmente me desempeño como asesora técnica en la División Propuesta y Diseño de Políticas Públicas del Área de Planeamiento. Mi trabajo está enfocado en el diseño y fortalecimiento de políticas y programas, contribuyendo a la construcción de una visión estratégica de mediano y largo plazo. En particular, participo en procesos que buscan mejorar la calidad del diseño de las intervenciones públicas, integrando evidencia, análisis territorial y articulación interinstitucional. Esto implica no solo pensar soluciones, sino también comprender las condiciones necesarias para que esas soluciones sean implementables y sostenibles.
¿Por qué elegiste estudiar la Licenciatura en Desarrollo?
Llegué a la Licenciatura en Desarrollo de manera bastante fortuita, a partir de la recomendación de una compañera de trabajo. Una vez que conocí la propuesta académica, identifiqué rápidamente un diferencial: ofrecía un enfoque integral del desarrollo que no encontraba en otras formaciones. Me interesó particularmente la posibilidad de abordar los problemas desde múltiples dimensiones —económica, social, territorial e institucional— incorporando su complejidad como parte central de análisis. Con el tiempo, confirmé que esa perspectiva no solo era conceptualmente sólida, sino también muy relevante para el trabajo en el Estado.
Mirando hacia atrás, ¿Qué herramienta, concepto o forma de pensar de la carrera usas más hoy, aunque a veces no te des cuenta?
Uno de los conceptos que más internalicé es el de generación de oportunidades como eje central del desarrollo. No solo desde el punto de vista normativo, sino como criterio operativo para el diseño de políticas públicas. En la práctica, esto implica preguntarse de qué manera una intervención contribuye efectivamente a ampliar capacidades, reducir brechas y generar condiciones para que las personas puedan desarrollar sus proyectos de vida. También supone reconocer que las oportunidades no se distribuyen de manera homogénea, por lo que el diseño debe contemplar explícitamente las desigualdades existentes, tanto territoriales como sociales.
¿Hay algún momento, curso o experiencia que te haya hecho un “click” durante la carrera?
El curso Problemas del Desarrollo fue clave en mi carrera porque me permitió comprender que no hay una única forma de interpretar los procesos de desarrollo, sino múltiples enfoques que dialogan, se tensionan y se complementan. Trabajar en desarrollo implica gestionar esa pluralidad de miradas y tomar decisiones en contextos de incertidumbre. A esto se sumó la calidad de los docentes de la LED, grandes promotores de una mirada crítica y reflexiva sobre la realidad.
¿Cómo fue tu camino desde que egresaste hasta tu rol actual?
Cuando comencé la carrera ya trabajaba en la OPP, cumpliendo funciones administrativas. La formación en desarrollo me permitió incorporar herramientas analíticas y metodológicas que fueron clave para ir asumiendo progresivamente roles técnicos. Ese proceso no fue inmediato, sino gradual. Implicó combinar aprendizaje académico con experiencia práctica, participar en equipos interdisciplinarios y, sobre todo, entender cómo se traducen los conceptos en decisiones concretas dentro del Estado. Ese recorrido fue consolidando mi perfil hacia el diseño de políticas públicas.
¿Qué aprendizajes te dejaron los distintos roles que tuviste dentro de OPP?
Trabajé en distintos programas del Área de Descentralización – Fondo de Desarrollo del Interior, Caminería Rural y Electrificación Rural – y en espacios de articulación interinstitucional como la Comisión Sectorial de Descentralización y la Comisión Sectorial del Arroz. Actualmente, cumplo funciones en la División Propuesta y Diseño de Políticas Públicas. Estas experiencias me permitieron comprender, en la práctica, las tensiones entre diseño e implementación. Por ejemplo, cómo decisiones tomadas a nivel central se enfrentan a realidades territoriales diversas, o cómo la coordinación entre actores con intereses distintos condiciona los resultados de una política. También fue clave para entender que la calidad del diseño no depende solo de la solidez técnica, sino de su viabilidad política, institucional y operativa.
¿Qué mirada o forma de analizar problemas sentís que te dio la carrera y que hoy marca una diferencia en tu trabajo?
La carrera me brindó una mirada integral sobre el desarrollo, que permite un análisis de los problemas considerando múltiples dimensiones e interrelaciones. Además, fortaleció una forma de trabajo basada en la evidencia, pero consciente de los límites de la información – muchas veces incompleta e imperfecta – y de la importancia de incorporar perspectivas diferentes. Es una mirada que permite entender la complejidad de los procesos que condicionan las oportunidades de las personas.
Desde tu experiencia, ¿Qué aporta una mirada desde los estudios del desarrollo a los desafíos actuales (económicos, sociales, tecnológicos)?
Aporta, en primer lugar, la capacidad de integrar dimensiones que suelen analizarse en forma fragmentada. Frente a los grandes desafíos que enfrentamos en la actualidad, como la desigualdad, la transformación productiva o el impacto de las nuevas tecnologías, la mirada desde los estudios del desarrollo hace posible la articulación entre los aspectos económico, social, territorial e institucional entre otros, no sólo para definir qué hacer, sino para pensar en cómo hacerlo. A esto se añade la promoción de enfoques interdisciplinarios y colaborativos, fundamentales para el abordaje de problemas complejos.
En este contexto de cambios acelerados (IA, transformaciones productivas, etc.), ¿Cómo ves el rol de los profesionales del Desarrollo?
Los licenciados en desarrollo cuentan con la capacidad de articular una visión estratégica, evidencia y enfoque social para contribuir tanto a entender las trasformaciones tecnológicas y productivas como a anticipar sus impactos, identificar riesgos de profundización de desigualdades y diseñar políticas públicas inclusivas y sostenibles. Esto supone contribuir a diseñar políticas que no solo respondan a los problemas actuales, sino que incorporen una mirada prospectiva, en contextos donde la incertidumbre es cada vez mayor.
¿Qué consejo te hubiera gustado recibir cuando estabas estudiando?
Hubiera sido de utilidad contar con una orientación más clara sobre la elección de materias optativas en función de los distintos perfiles de egreso. Entender – al inicio de la carrera – cómo construir un perfil puede ayudar a aprovechar mejor la formación y a alinear las decisiones académicas con los intereses profesionales.
Si tuvieras que definir en una frase qué significa “pensar en clave de desarrollo”, ¿Cuál sería?
Pensar en clave de desarrollo es pensar en la ampliación de oportunidades para las personas, reconociendo las desigualdades existentes y promoviendo una sociedad más justa y sostenible.
Un concepto clave del desarrollo:
Generación de oportunidades.
Una idea que te haya cambiado la forma de ver el mundo:
Que los procesos de desarrollo sostenibles requieren necesariamente de enfoques colaborativos, donde distintos actores —públicos, privados y sociales— construyan soluciones de manera conjunta.
Un desafío urgente para Uruguay:
El fortalecimiento del sistema educativo, no solo en términos de acceso, sino especialmente en calidad y equidad, como condición estructural para ampliar oportunidades y sostener procesos de desarrollo en el largo plazo.